Querida Julia Otero, las palabras no se las lleva el viento… Telecinco Condenada y Usted de rositas.

Sibila

Sibila

Sobre la presunción de inocencia y de la ausencia de vergüenza.

Hoy, vuelvo sobre mis pasos, conste que no es fijación y de serla, es cosa mía, motivos no me faltan, sino una pareidolia, (ver nota 1) del presente eterno o del eterno retorno de M. Eliade y del que hablaba alguna cosmología ya remota, como si de repente el Tribunal Supremo viniera a decirnos, tranquilos, todo llega.

El caso es que leí esta noticia en Menéame, que es sitio de cosas raras y cajón de sastre para que cada uno corte trajes a medida de sus posibilidades y e industrias mentales, o fábricas de idiocia prejuiciosa sesgada según el día y la noticia a comentar.

El Supremo condena a una cadena de TV por imputar a un hombre la muerte de su pareja y de su hijo en su informativo

La cadena es Telecinco, y la historia es terrible. Pero sin presunción, es palmariamente espeluznante, lo fue el trato periodístico y mediático y aún más terrorífico en sus consecuencias y derivas.

Leyendo los comentarios, me topé con estas palabras de un comentarista: «Todavía se espera que empapelen a ABC y a otras cadenas de TV y radio, incluida la defensora de la igualdad y de la profesionalidad informativa, Julia Otero, por hundirle la vida al presunto asesino de una niña en Tenerife, la hija de su pareja, que cayó de un columpio. Recuerdo que Julia Otero dijo literalmente: “observen, esa es la mirada de un asesino”»

Y este otro: que enlazaba un vídeo muy ilustrativo de aquellos años.

Como soy de verificar… Tirando del hilo, al final encontré el audio en San Youtube, donde en efecto, Julia Otero, y Pilar Rahola, se despachaban a gusto, perdón por la expresión, en realidad no hay calificativos para describir semejante «dialogo entre ellas», fuera de toda prudencia y vergüenza profesional, pues llevadas por su gran rigor y discreción informativas llegaban a pedir, incluso, la pena de muerte para el «presunto asesino», y la imputación de la madre de la niña fallecida por no apoyar la versión que ellas dos, grandes entre las grandes, tenían ya en sus cabeza privilegiadas, sin esperar, aguardar a saber más, eso tan sencillo en su apariencia, sólo tiempo, ese mismo que proporciona la reflexión veraz se quedaría para los demás, que ellas son las «pitias» modernas y la clave para tamaño despropósito es que en realidad para ellas no era «presunto», era ya culpable y la madre cómplice, y en fin, escúchelo, amable lector. Onda Cero ha hecho desparecer el audio, pero, Ay este Internet… escúchenlo en el enlace antes de que anochezca…

He aquí la trascripción del audio de algunas de sus perlas: Julia…Este desgraciado, pero que además la madre, corrobore las declaraciones de este presunto asesino (…) Pilar: La crueldad del asesino, es equiparable a la crueldad de la madre que no protege al hijo (…) que mantenga esa especie de protección al asesino, o al presunto asesino(…) Julia: cuando esta mañana he leído la historia(…) Pilar: estamos hablando del tema de un asesinato (…) y esta mujer espero que la conviertan en cómplice de asesinato (…) Julia: sí, porque además como madre de la criatura también merece un castigo (…) Fin de la citas.

La autopsia reveló la inocencia de ambos en tan desgraciado accidente, que le costó la vida a una niña, la víctima mortal que en verdad servía mediáticamente para tan desmedidas declaraciones, (como mi hermano murió ahogado a los 11 años, también en otro accidente), pero a eso, a la espera del esclarecimiento de los verdaderos hechos, a ello, repito, no se podía esperar. Eso no vendía “densias” fortalecedor de huesos de Danone y bancos “sabadeles” que valen tanto para un roto como para un descosido, ¿Verdad, Doña Julia?

Y sobre el uso del término «Presunto» de las dos periodistas:

Si se leen la sentencia del supremo, en PDF descargable, leerán en FUNDAMENTOS DE DERECHO, en su punto f) f) «pese a tales alegaciones, debe concluirse que la información que se ofreció no fue veraz por más que se presentara al demandante como presunto culpable del doble homicidio y de que se rectificara este dato al día siguiente, porque el término presunto no es un aval para imputar un delito a una persona («pues solo puede calificarse como presunta a la persona contra la que objetivamente existen pruebas objetivas y contrastadas sin que sea lícito que se le ponga tal calificativo a cualquier persona cercana o próxima al entorno de la fallecida que pudiera levantar sospechas») Las negritas son mías….La realidad es que aquel hombre y su compañera eran inocentes y el Supremo condena, vaya por Dios, sólo a Telecinco.

He leído por ahí que luego Julia se disculpó… como hicieron otros medios ¿Y con eso basta? Deberían, ambas, Doña Julia y Doña Pilar ser condenadas también. Es de Cajón de madera de Pino, que diría mi abuela, dice el evangelista Lucas 6:37:No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados.

Pero claro, esto no va con las grandes damas de la comunicación española y sus gabinetes de té amargo por la bilis con que se pronuncian y con más pastas de mantequilla ideológica que una merienda en el palacio de Kensington. Ellas juzgan y condenan, están por encima del común de los mortales, pero no de las más elementales normas morales. La ética, que no ha desaparecido por muchas muertes de uso partidista que se haga de ellas, ni está ni se la espera en la comunicación de los «mass media» hispánicos.

Que aquel nefasto día 11 de agosto de 2009, a las 21 horas, los periodistas y reporteros de Telecinco se extralimitaron como así lo hicieran los titulares de del ABC y similares medios, es hoy ya una más de las anécdotas de este sistema de información de radical confianza en su «verdad» y será complicado para aquel pobre hombre, al que no citaré en detalle por respeto y no dar más pábulo a todo este sinsentido, y sin embargo que no hayan sido condenadas, recuerdo al amable Lector, las dos eximias Señoras, Julia Otero y Pilar Rahola, no las exime ni exonera de ser tan «presuntamente» culpables como lo ha sido finalmente Telecinco.

Cuando saltó el caso López Aguilar, Julia Otero se limitó decir esto en su Blog: «Quince horas ha tardado solo el PSOE en reaccionar. Era, desde luego, imprescindible manifestar tolerancia cero ante la más mínima duda de maltrato. El resto, está en manos de los tribunales y, por tanto, huelga toda opininión»

No se sintió insuflada de esa hibris o hybris (ver nota 2) (en griego antiguo ὕβρις hýbris) que con tanto entusiasmo y saña se apoderó de ella, Doña Julia en el caso del «presunto» asesino sin presunción alguna. A aquel pobre ser, allá en el 2009, esperar a estancias judiciales, para poder informar como era de obligada ética periodística no correspondía. No era Exministro de antiguas amistades y componendas. Biografías y hemerotecas así lo demostrarían.

Ahora la mujer del Exministro: “Según han informado a Efe fuentes cercanas al caso, la exmujer del exministro de Justicia, en su declaración ante la magistrada, que se ha prolongado poco más de una hora, ha reiterado que no se siente una víctima de violencia de género»

Pues me va a disculpar Doña Natalia de la Nuez, pero para Julia Otero y Pilar Rahola, sus declaraciones, son la mejor pureba de qué en efecto, usted es una víctima de ello, de la Violencia de Género; escúchelas, se llevará una gran sorpresa. Porque en realidad su opinión, Doña Natalia, a ellas, defensoras a ultranzas del verdadero sentir que no sea filtrado por sus anteojos ideológicos, les importa muy poco. Tan poco, nimio se diría, es lo que tienen que opinar, que de no ser Usted quién es y su ex, quién es y fue, no quiero ni imaginar qué barbaridades hubiesen dictaminado de ser de ese otro partido de las gaviotas sus protagonistas.

Notas Wikis:
Nota 1: La pareidolia (derivada etimológicamente del griego eidolon (εἴδωλον): ‘figura’ o ‘imagen’ y el prefijo para (παρά): ‘junto a’ o ‘adjunta’) es un fenómeno psicológico donde un estímulo vago y aleatorio (habitualmente una imagen) es percibido erróneamente como una forma reconocible. Una explicación de este fenómeno, conforme al funcionamiento del cerebro, es descrito por Jeff Hawkins en su teoría de memoria-predicción.

Nota 2: En la Grecia antigua aludía a un desprecio temerario hacia el espacio personal ajeno unido a la falta de control sobre los propios impulsos, siendo un sentimiento violento inspirado por las pasiones exageradas, consideradas enfermedades por su carácter irracional y desequilibrado, y más concretamente por Ate (la furia o el orgullo). Como reza el famoso proverbio antiguo, erróneamente atribuido a Eurípides: «Aquel a quien los dioses quieren destruir, primero lo vuelven loco».

Saludos, Anónimo Lector.

Coda de última hora:
El Diario.es: http://www.eldiario.es/canariasahora/tribunales/ABC-costara-portada-asesino-inocente_0_400011257.html

Buscando en ese periódico también encontré esto:
http://www.eldiario.es/canariasahora/sociedad/Diego-pedira-millon-euros-indemnizaciones_0_194581517.html

“Julia Otero, en su programa vespertino La Brújula*, en Onda Cero, mantuvo su acusación de violador contra Diego en le emisión del viernes 27 de noviembre, pese a que se había descartado cualquier tipo de abuso sexual sobre la pequeña.”

Nota: el Programa de Doña Julia Otero no era La Brújula por aquel entonces. En septiembre de 2005 Carlos Alsina abandona la dirección de Informativos de la cadena (y el informativo “Noticias mediodía”) para hacerse cargo de La Brújula.

Al día de hoy desconozco las derivas legales para los otros protagonistas demandados de esta desgraciada historia, sólo ABC, por esto y Telecinco por lo similar, parece que pagarán (!Ay!, si el dinero lo fuera todo), por ello que le aproveche a los demás tal festín de bajezas morales como cometieron.

Anuncios