Teresa


Mi madre vive todavía. Sonríe cuando la beso; no sé cuánto durará esa sonrisa. Es mi alegría, sencilla y simple…es lo que me queda.

Mi madre suspira
Y yo aspiro cuanto ella no sabe expresar. La vida se le escapa. Pero yo la tengo por eterna. Es su sonrisa. Hécuba eterna que ha sobrevivido a todo. En su cama sonríe y no se le oye alguna lamentación. “levántame un poco” acaba de decirme, y yo solícito lo hago. “Así mamá “… sí y la coloco en su posición de egregio sostén. No se queja. Es demasiado modesta para emitir queja alguna.
Agua, me pide, y se la doy.

Su cuerpo se revuelve, pero no se queja. Nada de lamentos. Vienen y van las enfermeras. Y yo las miro pastar. En la grey de sus turnos. La llaman «teresita». Y es tan mayor que sería la abuela de todas. Ellas hacen sus funciones
Y yo lloro sin lágrimas. Las veo y no las comprendo.
Pedidme su sangre…y se la daré. Pero no es el remedio. No lo saben. Sólo saben poner bolsitas con etiquetas acabadas en- -ina…ellas no dan la vida, solo la sostienen.

En la noche larga y profunda siento que ella, Mi madre, se acabe. Y yo con ella. Siempre con ella. Espió como siempre su neuma. Su solo levantar brevemente el pecho me calma. Y devuelvo la mirada el techo que nos espía a su vez.

Si ella se acaba yo moriré con ella. Nada es nada sin ella. “Adiós a todo esto”, eso que hace la vida soportable. Sin ella. Todo es gris. Que no negro. El negro es el luto del corazón. Y lo llevare hasta el fin de mis días, a no tardar. Sin ella… mi corazón será una piedra.
Una piedra o roca. Sedimentos…Recuerdos. Que no son nada sin ella. Me dio la vida y sin su vida, la mía no vale nada. Espejismos que anudará por casa, como hilos de seda, una casa que fue nuestra.
Su amor es mi vida, solo me queda ella. Y ella lo sabe. Siempre fui su preferido, por necesidad.

Sin mi madre. ¿No es una frase horrible? Nadie debe sobrevivir a sus hijos. Y nadie debe sobrevivir a sus padres, por mucho que lo dicte la sabía naturaleza. Sin ella ¿qué seré?
Fantasma de mí mismo, simulacro de mi ayer sin mañana.
Sin mi madre, estoy perdido, ya voy perdido. Ella es mi rumbo…. Hacia ser lo bueno que hay en mí. Hay una isla allí nos encontraremos, los dos, en paz. Sin arrecifes ni manglares….sólo ella y yo… y hablaremos de lo que ha sido, lo que fue y nunca de lo que pudo haber sido.

Mamá te quiero. Te quiero como sólo tú sabes que te quiero. Sin esperar nada, sin esperanza, sin sentido, sin razón….

Saludos, anónimo Lector.

Anuncios

Comente, que algo queda

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s