Huesos

La menor de las hermanas no parecía de este mundo, deliberadamente ajena. Del daño continuo, su costra transparente se hizo de aire, por eso tal vez, todos la percibían radiante cuando en realidad veían el fulgor de sus huesos descarnados al sol de mediodía, siendo pues buitres, no parecían muy listos.

Saludos, Anónimo Lector.

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