Derrota y Contrapunto.

O de la siempre, pobre, por aburrida, verdad.

Esta entrada, quisiera ser el contrapunto de las dos precedentes, sin pretensión mayor que la de cerrar, por ahora, el tema de los Códigos. No suena un clave, pero aprovechando la homónima circunstancia, entramos en la quietud de la música que apacigua, el ánimo de las fieras, que no de los hombres. 

Un no menos famoso Código, es aquél, que se ha dado en llamar, los Códigos Secretos de la Biblia. No resumiremos este ejercicio de mancia a base de una gigantesca sopa de letras. Pues es lo que es. Un inmenso juego, donde buscar respuestas a preguntas, con el método que proporciona la moderna tecnología informática. Esto último es el basamento sobre el que se asienta todo el misterio del Código Bíblico. El ordenador busca y encuentra. Pero, si al ordenador, a través del programa,  se le pide buscar en el texto de Moby Dick, también es capaz de hallar respuestas. El espíritu sopla donde quiere. Y tal vez  H. Melville, tenga más información de la que imaginamos. Pero esta muestra de corrupción de la Cábala, nos descabala totalmente. De la búsqueda de los nombres divinos hemos pasado a buscar un almanaque de sucesos futuros. Resulta de todo ello que el Pentateuco guarda entre sus caracteres el día y la hora en que tal o cual Dignatario será víctima de un suceso… ¿ Preocupante?. Me temo que no.  Pero en pleno siglo XXI, quizá si sea alarmante, que matemáticos de la talla de uno de los «descubridores» de esta patraña, se dejen seducir por el lado de la estadística menos relevante.Y sobre todo, menos seria.

Sin pretenderlo, nos hallamos ante un ejemplo de que la ciencia no salva de la superstición. Y ambas, han estado caminando de la mano en la figura de muchos más personajes del mundo de la ciencia de los que nos gustaría creer. Y viceversa. La ciencia ha avanzado y progresado en los dos últimos siglos mucho más que en el resto de la historia de la humanidad. Un avance, que sí debiera ser considerado como una vanguardia, si bien, este desarrollo, hubiera sido inconcebible sin la perseverante ayuda de la cenicienta de todo este cuento, a saber:  la Tecnología. Sin ella, nuestro mundo no sería el mismo. Comprendiendo que lo anterior suena a un panegírico positivista de sabor cometiano, es necesario recordarlo, ante la avalancha de sinsentidos que todos los días se suministran, por la vía de la pseudodivulgación de las paraciencias. Es tentador, ver en la ciencia un arma al servicio del poder, esto es especialmente relevante, al observar el rápido desarrollo y venta de una pastilla famosísima, de color azul, y cuyos destinatarios, no son precisamente los pobres; y es escandaloso, sólo el suscitarlo, que aún no se pueda contar con una verdadera vacuna contra la malaria, que precisamente ataca en los países más pobres. Esto es una verdad, como un templo, pero la verdadera trascendencia de todo ello radica en la posesión de la esperanza. Sólo nos queda apelar a ella, para una democratización real de la ciencia y sus aplicaciones. Esperanza. Esto nos recuerda que la Verdadera Conspiración no es otra que la de la IGNORANCIA.

Cuando entre los hombres, se ha indagado sobre el origen del mal, o de la decadencia de los valores o de las instituciones que los mismos hombres se han dado, la respuesta suele tener una ambivalencia constante, o bien se vuelca sobre el retorno a la pureza religiosa, que restituya un bien idílico perdido en el cuerpo social,  o bien, se intenta remediar el mal, reconociendo en el Hombre a un ser necesitado de saber, pero no únicamente de saber científico o racional, sino también de saber ético y moral.  Quienes reclaman para sí el gobierno del alma humana, en asuntos como la Moral y la Ética, por medio de una supuesta intermediación divina, olvidan, que por encima de Dios está el Hombre, el Ser Humano, para evitar malos entendidos falsamente genéricos; este ser humano, es el que debe otorgarse  a sí mismo, la elección de su verdad, sin excusas. Quien quiera situar la responsabilidad personal y social en manos de Dios, no hace sino derivar su propia obligación de responder ante los demás con la simple razón.  Matar a diestro y siniestro, y que Dios, decida a quien salvar, no deja de ser una abrogación irreverente y herética del poder del mismo dios, que se invoca.

Uno de los Padres de la Iglesia, Orígenes, quien vivió y escribió en el siglo III de la era cristiana, sostenía una idea sorprendente. Se ha dado en llamar la apocatástasis, o restauración universal, y según ella todos los seres, humanos o no,  seríamos perdonados al final de los tiempos, redimidos y reasumidos en un panteísta final de todo y todos. La Iglesia, no podía admitir tan generoso gesto, y fue prontamente discutida y al final, condenada  como herética, en el siglo VI, en el Segundo Concilio de Constantinopla. Tal exceso de bondad, no tenía ningún sentido práctico ni utilidad. Y por ello Orígenes no se convirtió en San Orígenes, y sin él, tal vez, el sincretismo cristiano hubiera adolecido de una ausencia importante, el futuro San Agustín.  De Orígenes, todo el mundo conoce su Contra Celso. Pero no así sus homilías, en una de ellas, Sobre el Génesis, en la nº ocho, dedicada al Sacrificio de Abraham, dice así: «Abraham sabía que  prefiguraba la  verdad que iba a venir, sabía que, de su posteridad nacería Cristo, que sería realmente ofrecido como víctima por el universo entero y resucitaría de entre los muertos»   Puntualización: Estamos tan acostumbrados a la exégesis y a la hermenéutica cristiana que pocas veces reparamos en la naturaleza de la misma.  Es un uso del pensamiento analógico, que derivado del pensamiento mágico, carece de toda validez. Esto nos recuerda una obra monumental en todos los sentidos de la palabra.

No conocemos que en España se haya publicado los doce volúmenes que suponen la versión original, en inglés de La Rama Dorada, de  J. G. Frazer. El indispensable Fondo de Cultura Económica publicó la versión abreviada, del original inglés de 1922, en el año 1944. El subtítulo dice así Magia y Religión. En sus páginas finales encontramos, antes de la despedida de Nemi, a modo de breve resumen, una descripción del interés último de su autor, y así leemos con sorprendente claridad como para  Sir Frazer, desde el pensamiento mágico, se pasaría al pensamiento religioso, y este en último término, sería reemplazando a su vez por el pensamiento científico «El orden con que cuenta la magia sólo es una generalización o extensión por falsa analogía del orden en que las ideas se presentan a nuestras mentes, el orden sobre el que se asienta la ciencia deriva de la paciente y exacta observación de los propios fenómenos.» Cáp. LXIX, Despedida a Nemi. Pág. 797  Eso para las mentes más perspicaces, porque para nuestra sociedad moderna, la ausencia total de pensamiento es reemplazada por algo muy parecido al pensamiento mágico, nos referimos, claro está, a  la Publicidad, pues es incomprensible la eficacia de  sus consignas, de un  carácter tan dogmático, que asusta leer tanto imperativo disfrazado de sugerencia.  Un apunte  más sobre lo que Sir Frazer dice a propósito de la ardua tarea que supone definir la religión: «Por religión pues, entendemos una propiciación o conciliación de los poderes superiores al hombre, que se cree dirigen y gobiernan el curso de la naturaleza y de la vida humana. Así definida la religión consta de dos elementos, uno teórico y otro práctico, a saber, una creencia en poderes más altos que el hombre y un intento de éste por propiciarlos o complacerlos »  Cáp. IV Magia y Religión. Pág. 76

En definitiva, creer  e intento, nada pues, de logros efectivos ni verdades objetivas. Si alguien hecha de menos el paso a un Pensamiento Metafísico, debiera recordar el momento histórico de la obra, albor de un siglo sin metafísica de ninguna especie. Pero lo sorprendente es el poco espacio que separa a la magia de la ciencia y el que separa a  ambas de la religión.  Si bien Sir Frazer, aclara como magia y religión no están desvinculadas de la mentalidad de la mayoría de los hombres si recalca la diferencia fundamental de las dos mentalidades. Tres formas de pensamiento y tres tipos de respuesta para el Hombre.

 Podemos, entonces, preguntarnos, si el tipo de pensamiento que inspiraría aquellas especulaciones de las que nos hemos preocupado a lo largo de estas tres entradas, pertenece al género mágico, religioso o científico.  Cuando alguien insinúa que detrás de la construcción de las Pirámides, se esconden los extraterrestres, o que Cristo era un alienígena, o que en la sopa de letras del código bíblico se esconde el registro del futuro, no utiliza más que el pensamiento que deberíamos llamar, a falta de una expresión mejor, útil. Éste se caracteriza por toda falta de rigor o de autocrítica. Mucha de la fanfarria de los Creacionistas, es precisamente utilizar las por otro lado naturales, lagunas que quedan por explicar el desarrollo de la Evolución de la vida sobre la Tierra. Es decir, se usa a la ciencia para intentar refutar, precisamente una de la pocas teorías que explicarían nuestro mundo; sin embargo, los Creacionistas, son incapaces de demostrar la verdadera intervención divina en tal proceso. Todos conocemos  a católicos que argumentan que el eslabón perdido, de la evolución humana es Dios, y se quedan tan anchos. !Vaya una casualidad.! Precisamente el que la ciencia paleontológica todavía discute, resulta que es Dios, quien con su soplo, nos habría hecho conscientes. O inteligentes, y por tanto o fieles o en proceso de serlo.

La simpleza del argumento se desacredita por si misma. Cuando observamos la cantidad de teorías alternativas que los «inconformistas» de la ciencia sacuden de su morral de soledad libresca, asistimos a la utilización del método científico para desacreditar a la ciencia oficial. Ésta es un invento, desde luego, de los paracientíficos o charlatanes de lo oculto. Oculto para los demás, pues, para éllos es diáfana la claraidad de cuanto dicen. Y mientras tanto, la Teología divaga por las océanas mares del solipsísta recurso del consumo interno de los ya, cada siglo,  menos habitados seminarios. Todo intento de nueva Teología ha acabado en el fondo de las bibliotecas. Pero, el intento de una nueva verdad*, en contra de la que proporciona la "ciencia oficial", tiene cada jornada solar más adeptos. Lo curioso y terrible es que va dirigida a suplir los pocos deseos de saber de muchos de los seres humanos, que prefieren lo escandaloso a la simple y casi siempre aburrida verdad.

 Saludos, de veras, amable como paciente, lector.

 *Nota:  Si alguien, maliciosamente, se interroga por el concepto de verdad, le sugerimos la lectura del artículo Verdad, del DICCIONARIO DE FILOSOFÍA de José Ferrater Mora. Son casi once páginas a doble columna, muy interesantes.

Anuncios

7 Respuestas a “Derrota y Contrapunto.

  1. Cuando llego a tu pequeño pero extenso "mundo",  siempre leo con atención y luego me dedico a buscar algunas de las cosas que vienen a mi cabeza tras haber leído lo que escribes con tanta paciencia.
     
    Verdad… Qué concepto tan ambiguo y mal utilizado en en manos de los que encuetran su caldo de cultivo entre los que forman el conjuto denominado "ignorancia"…
     
    Un besazo!!!!

  2. Hola, que gustaria provar algo diferente? salir de lo convencional y proponerte una meta???
     
    Pues si tus respuestas son SI!!! te invito a registraste en un Concurso de Spaces, para que pongas tu space a valer, y demostrar que tu Space es: The Super Space!!!

  3. Hola, que gustaria provar algo diferente? salir de lo convencional y proponerte una meta???
     
    Pues si tus respuestas son SI!!! te invito a registraste en un Concurso de Spaces, para que pongas tu space a valer, y demostrar que tu Space es: The Super Space!!!

  4. Hola, que gustaria provar algo diferente? salir de lo convencional y proponerte una meta???
     
    Pues si tus respuestas son SI!!! te invito a registraste en un Concurso de Spaces, para que pongas tu space a valer, y demostrar que tu Space es: The Super Space!!!

  5. Entro de vez en cuando a leerte. Me encanta como te expresas, e intuyo que en cualquier texto que publicas, lo haces con gran pasión.
    Volveré, tu blog es muy rico en aportaciones. Gracias
    Saludos

  6. Ciertamente, la verdadera
    conspiración es la ignorancia. Lo difícil es saber qué grado de ignorancia es
    inherente al individuo y qué grado intenta ser impuesto desde fuera. La
    ignorancia lleva a derivar, como dices, el pensamiento analógico del pensamiento
    mágico (hace tiempo ya escribí algo sobre el menosprecio que se hace de la
    ciencia y del método científico), y su uso, además de ser muy generalizado,
    recuerda a algunos de los clásicos sofismas (que ya deberíamos haber
    aprehendido).

    J. G. Frazer (de quien no había oído hablar) apunta algo que se convirtió ya
    hace algún tiempo en una corriente teórica (no recuerdo el nombre, ni si lo
    tiene). Si él postula la secuencia

    pensamiento mágico > pensamiento religioso >
    pensamiento científico,

    esta teoría postula

    asociación de los fenómenos naturales con la magia
    > "creación" de entidades superiores (deidades) personificadas
    vinculadas a cada fenómeno natural > politeísmo > panteísmo y monoteísmo
    > cientifismo.

    Y, lo mejor de todo,
    predice una vuelta al origen, de tal manera que se desarrollaría un bucle sin
    fin (bueno, hasta el fin de la especie, se entiende). Quizás hacia ahí nos
    dirigimos.

    Por otra parte, recientemente he tenido noticias de un movimiento surgido a
    partir del nuevo auge del "intelligent design" (diseño inteligente) creacionista
    en EEUU, que ha logrado que en Kansas se enseñe al mismo nivel que la teoría
    evolutiva. El nuevo movimiento (creado por un científico) es verdaderamente
    divertido, muy bien construido a imagen y semejanza del cristianismo, y trata
    de demostrar por la reducción al absurdo la doctrina religiosa cristiana. Se
    trata de una parodia de religión en la cual dios es el "Flying Spaghetti
    Monster" (Monstruo de Espaguetis Volador): tiene doctrina, salmos,
    simbología, etc. Han llegado a establecer un premio de un millón de dólares
    (ver la Wikipedia) a quien pueda demostrar empíricamente que Jesucristo no es
    hijo del "Flying Spaghetti Monster". Recomiendo que eches un vistazo
    a la modificación que han realizado los "pastafaristas" (seguidores
    de esta parodia) de "La creación de Adán" de Miguel Ángel para señalar
    quién creó realmente al hombre (jocosamente).

    En fin, un poco de diversión nunca viene mal, porque algunas de las cosas que
    describes en esta entrada enervan a cualquiera.

    Ciao…

Comente, que algo queda

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s