De la dura Duración. Historia breve del Aburrimiento. I

Interludio, o simplemente, porque me apetece.

Sobre la verdadera libertad. ¿ Son los artistas libres, para acometer hoy en día, los encargos oficiales? Si, en apariencia, pero no son auténticamente libres si trabajan o venden para el Estado. No es una consideración, es una constatación de la realidad. Recuerdo personal, y hecho comprobable. Cuando en una ocasión, Tàpies, fue invitado a participar, una vez más, en la Bienal de Venecia,(2003) como representante oficial, de nuestro país, su obra no asombró a nadie en absoluto. Una cama de hospital, colgada de la pared…  de la que pendían no se qué cosas, y que, seguramente, acabó en un museo; interesante, se diría que fue fiel a su lenguaje, que mostró una más de sus obras, donde representaba o evocaba no sé qué misterio o desgracia, o bagatela metalingüística parecida. El artista fue libre por ser fiel a sí mismo, pero era esclavo de su arte. Fue elegido por la ignorancia de quien lo seleccionó, ya en una época, en que el supuesto arte del pintor de tapias estaba más que superada, y caducada; era una apuesta segura, sin riesgos, y sin traumáticas consecuencias.

El comisario para dicha bienal, era uno más de los cobardes propagadores del discurso de la terquedad. Al catalán de Tàpies le convendría modestia, o parquedad… o cierto comedimiento en su tan extensa carrera. Más seny, no sé, pero si todo consiste en creerse importante en la historia del arte, porque una televisión japonesa te dedique un documental… Si se compara, éste, con El Sol del Membrillo, de Erice  resulta tan reveladora la experiencia, que el Gotha de los artistas plásticos de este país, deviene en  ser un calendario de gasolinera.

 La República de Florencia encargó el David. (En realidad el encargo no fue tal. Las autoridades del Duomo,  le encomendaron la tarea de terminar el bloque que 40 años antes, tal vez  Agostino de Ducio, había comenzado, y que supuestamente era un David colosal y  así entre 1501-1504, Miguel Ángel se encargó del bloque. Fue, posteriormente cuando, las autoridades republicanas, tras la expulsión de los Medici, (1495) decidieron el emplazamiento de la estatua, precisamente donde el autor deseaba que fuera colocado, o al menos esas son las noticias que nos han llegado.  La amistad con Soderini, y el siguiente encargo, el Fresco para la Sala  del Consejo del Palacio de Signoria, parecen avalar esta hipótesis.  Así se explica la inscripción del pedestal: « Exemplum salutis publicae cives posuere. 1495» )

El resultado se encuentra en nuestra memoria. El artista, enfrentado a un bloque dañado y estrecho acometió un tema, que no por ser contemporáneo, estaba aún lejos de haber dado lo mejor de  sí mismo. Un personaje y un tema, que inmediatamente, pasaron de encarnar una virtud bíblica, tras la mano de Miguel Ángel en una virtud cívica. Por tanto, se colige que el encargo oficial, no menoscaba la verdadera voluntad de creación, si quién lo encarga, sabe a quién contrata.

Cuando Julio II, sea por que Bramante, quería entretener a Miguel Ángel con un “oficio” distinto al de escultor, fuera por, obligar al Florentino en asuntos ajenos a la influencia pontificia, o simplemente, para compararle con el sobrino del de Urbino, Rafael, en una lid que pudiera demostrar quién dominaba el arte de la pintura en verdad, el resultado se contempla hoy, limpio ya, como lo que conocemos todos como el techo, ¿ acaso hay otro techo? El techo de la Sixtina… Y el cielo de una verdad que resonará, con Vasari o a su pesar, en los oídos de todo aquél que quiera escuchar, una certeza inapelable, no una cuestión de gusto, sino una razón de peso; una suerte de conciencia de que un artista, cuando quiere y sabe, puede vencerse, sobreponerse, renacer, y reconstruir por entero, casi desdoblarse, por partenogénesis, y pasar de ser el mejor escultor de su tiempo a ser, también, el mejor pintor de frescos desde Giotto. Las estrellas pintadas sobre fondo azul del techo que en su día decoraban aquella inmensa bóveda, dieron paso a otras mucho más fulgentes, casi eternas, en su luz, irradiando su magisterio sobre el mundo.

Velázquez y las Hilanderas, nuestro maestro tuvo en mente a dos ignudi… pero los ejemplos se multiplicarían si se estudian detenidamente. El propio Velázquez, es un ejemplo de Pintor de Corte, en su más pura acepción, y nunca dejó de ser “fiel a sí mismo”.  Es decir permeable a lo que en puridad era, en cuanto al arte de la pintura, de su interés. Concesiones las justas. Exagerando, podríamos decir que fue una desgracia, que el mundo que le tocará pintar a Goya fuera tan repulsivo, y que él mismo no hiciera nada por mejorarlo, pero uno se pregunta, si los Austrias de Velázquez, no siendo modelos de belleza, no nos sugieren su honda miseria, si acaso, su derrumbe, pero siempre con un tono de dignidad, así en los mendigos trasmutados en filósofos, o los bufones, son los pinceles del pintor quienes apelan en reconocer su verdad, que no se detiene en la conmiseración más hipócrita; uno se pregunta si en los Borbones de Goya, un atisbo de inteligencia, o de simple bondad, refulgirá de vez en cuando… y sólo podemos contentarnos con una cara de niño…en la "otra" Familia. Quien dice de Goya, que amaba la verdad, parece olvidar, que la verdad es una más de nuestras miradas. ¿Velázquez idealizaba, y Goya simplemente pintaba del natural? Banal excusa para futuros pintores que pretendían captar la impresión primera, pero no por ser la primera, se convierte en verdadera, ni por cierto, la única verdad de la pintura, sea cual sea, el tiempo que el pintor emplee en la ejecución, mencionar sólo las vistas de la Villa Médicis del propio Velázquez, y asistiremos a algo que rebasa un ejercicio de estilo, anticipatorio de consecuencias inenarrables.

En la entrada anterior, Ferrater Mora, en su libro ya mencionado, Cuatro Visiones de la Historia Universal, al finalizar su visión de la “visión” de Hegel dice así: « Lo que Hegel dice sobre el Estado es, ciertamente, lo que puede esperarse de un hombre a quien un Estado de su tiempo- el prusiano- ha convertido en filósofo oficial, esperando, sin duda, que la definición  de la filosofía como el conocimiento de que el mundo real es tal como debe ser, salga al paso de todo intento de radical reforma.(…) Hegel se lanza, en efecto, a una divinización del Estado, y dice, entre otras cosas aterradoras, que «sólo en el Estado tiene el hombre existencia racional», que «el hombre debe cuanto es al Estado», que «todo el valor que el hombre tiene, toda su realidad espiritual la tiene mediante el estado»   Pág. 108/9, por esto mismo nos sorprende la alegría con que los artistas de nuestro tiempo se lanzan, cual ménades desaforadas a las manos del Estado, como, artistas y arquitectos,  con la aquiescencia de “curatores” bien situados por algún libro, avalan con su obra y su elección, una “historia” y una “visión” de la misma historia del arte, que a la sombra del Estado, permanezca para siempre en la patraña de su particular e interesado como ficticia, posición y definición estética.

Si Hegel, daría frutos insospechados, no es menos cierto, que quien quiere creer que el Estado, como tal, no les concierne, ni a ellos ni a sus obras, es debido al espejismo cultural, del que ya hemos hablado, en otra entradas. « El estado se convierte de este modo en el único poder real de la historia, en el verdadero portador del Espíritu, en esa extraña libertad objetiva que parece consistir, para  el hombre de carne, hueso y alma, en recibir, sin pronunciar palabra, las más apabullantes palizas». Ib, Pág. 109.

No en un contexto como el nuestro, pero si conveniente. Nosotros todos, soportamos la nunca mejor dicha paliza de los oficiales artistas de corte, de nuestra corte moderna, y sus satélites. Por ello, si Miró, desaparece, el futuro estado catalán, necesitará de pintor oficial, y desde fuera, asistimos a la entronización del Tàpies, que dejará su testigo y vara,  en manos de…¿ Barceló?

Pero…, si, uno tiene memoria, recuerda el Pabellón de España en la Expo. Del 92. Fasto y pompa, en su apartado «arte contemporáneo» (sic), con sus puertas, obra de Gerardo Rueda. Y una elección o selección, que demostraba la perspicacia de este engaño.  Y luego nos hablan de libertad… No se pide queja, rebelión ni utopía, como Ferrater Mora cree que respondería Voltaire a Hegel. Nada es más contrario al arte que la ausencia del encargo, aún siendo este latente o imaginado, pero los nuevos pintores de corte y confección, lo son porque su patronaje es el mismo: -“dar la paliza hasta que me consagren”, por la vía oficial de las Bienales, o similares "ferias"…En palabras de Cela: "El que resiste, gana." Pero ¿ qué ganó él…? Un Nobel. Por dar la paliza, y dar la vara…

Como vemos, la Cizaña Estética, prefiere atravesar otras puertas, que las “neoescultoricas”, de la oficialidad consagrada.  Nuestro Ferrater Mora en su introducción del porqué de su elección de estas “cuatro visiones” dice así: «Pues el mito es peligroso cuando no tenemos conciencia de su presencia, cuando no advertimos que está destinado, tanto a hacernos comprender de algún modo la realidad, como a consolarnos de ella.»  Ib, Pág. 26.

El mito que representaba el pabellón español, personalmente no nos consolaba. Pero si nos advertía de una realidad: Los artistas nunca dicen no a un encargo oficial…Saludos anónimo lector. 

Anuncios

5 Respuestas a “De la dura Duración. Historia breve del Aburrimiento. I

  1. Información de la cama: " Tàpies, En 2002 expuso con el escultor vasco Chillida en la Academia de España de Roma y en el Museo Guggenheim de Berlín.
    En España, su obra "Rinzen" -merecedora en 1993 del León de Oro de la Bienal de Venecia y consistente en una enorme cama de la que penden cinco somieres, mantas, colchones y almohadas- presidió desde 1998 la entrada del Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona (MACBA). " el link habla largo del pintor…

  2. Hola orsini.
     
    Creo que el artista no es del todo libre , siempre está condiconado por algo…por la circunstancia misma.
    Hace poco oí decir que el Guernika fue un encargo que le hicieron a Pablo Picasso , y soy capaz de creérmelo.
    Imagina, Picasso entonces no fue totalmente libre porque algo o algunos indivíduos le condicionaron.
     
    No se si me he explicado bien.
     
    Gracias.
     
    ——TOLETANA—–
     

  3. holaaaa, me paso a toda velocidad para saludarte, perdona por no haberte dado las gracias, claro que recibi tu presente!!! me encanto!!! ya me contarás. Ultimamente no tengo tiempo para casi nada, y dios!!! que interesante lo que veo escrito por aqui… espero sacar un ratin para pararme con calma.
    saludillos

Comente, que algo queda

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s