ARCO´O6 COARtada perfecta.

Cuenta Vasari, en la vida de Miguel Ángel, cómo, el cartón para  la batalla de Cascina, se convirtió en una escuela de pintores, tanto florentinos como extranjeros que tuvieron la suerte de estudiarlo, antes de su definitiva desmembración y subsiguiente pérdida. Leo en el suplemento dedicado a ARCO 94, un breve titulado Arco y el gusto colectivo, firmado por J. Maderuelo, donde establece una especie de paráfrasis, con doble interpretación, entre el Salón decimonónico y  Arco. Y dice más: « los galeristas cumplen a través de Arco, con esta misión de orientar el gusto colectivo. No es por tanto, extraño que el público aficionado, e incluso los alumnos universitarios, acudan aquí con el ánimo de saber y  aprender reclamando fórmulas y datos para orientarse entre esta intrincada maraña de formas, estilos y tendencias que, como una vorágine, configura el arte actual » En el mismo suplemento se preguntaba E. Antolín, en el artículo-encuesta, Nuevos rumbos, ¿ Hacia dónde va el arte español de fin de siglo? Y entre otros,  críticos, directores y especialistas, no todos respondieron ni dieron los nombres de sus apuestas. Este tipo de encuesta parece por otra parte la especialidad de Enriqueta.

 Pero si los alumnos de las facultades que pasearon por la edición de 1987, por poner un ejemplo, hubieran decidido, no qué hacer, sino qué hacer para vender, la respuesta nos la proporcionaría la lectura de Babelia, del Sábado 4 de Febrero de 2006, en el artículo dedicado a los 25 años de este evento,  de Fietta Jarque, en su breve mirada a la historia de la feria, parece ser, que quienes relumbraban eran: los de entonces y los de siempre por entonces, finales de los ochenta: Tàpies, Barceló, Chillida,  J. M. Sicilia, Broto, Saura, A. López y Gordillo, F. García Sevilla, Dalí (sic) y un etc.  no más largo, pero sí de unos cuantos nombres, nada sorprendentes. Ellos eran los preferidos de los galeristas, o  ¿eran los que hubieran querido tener en su “cuadra”, permítasenos la licencia?

 Nos sorprendería  apreciar que sólo a partir de la edición de 1996, se dedica un espacio como tal, al arte electrónico, « sin duda, una de las manifestaciones artísticas de mayor futuro en el umbral del siglo XXI » y por supuesto ya se proponía al espectador un viaje virtual, por los paisajes sonoros y etc. de los que todos estamos ya curados de espanto, y que desde luego son anteriores a su incorporación en Arco. Y además, ¿ Quién es capaz de recordar un sólo nombre de un artista de estos? Es de suponer, que por eso más de uno y una, han decidido apelar al inconsciente colectivo y rebautizarse con el nombre de un personaje infantil. Arco es una feria comercial, se diga o se desdiga, se pague como se ponga, o se ponga como se pague, lo es. Por ello, lo bueno que tiene es encontrar un Picasso, o similar, de vez en cuando, en el stand de una galería japonesa. De hecho acuden muchas galerías especializadas en Vanguardia Histórica, y este año, quien quiera y pueda, podrá, comprar un Ramiro Tapia de la década de los cincuenta, el mismo Tapia así lo hace saber en un periódico local.

Por tanto, los estudiantes que acuden en masa a Arco para beber de las fuentes, o dejarse empapar por la tibia neblina de los que una vez triunfaron y todavía están a la venta, o simplemente, a copiar o estudiar, como los que copiaron y asimilaron el cartón de Miguel Ángel, deben recordar que Miguel Ángel, también estudió, en Masaccio, en Ghiberti, en el jardín de esculturas de Lorenzo de Médicis, en cadáveres…  En suma, en una ciudad, y unos competidores, -un marco- que le obligarían a dominar por encima de si mísmo y de su tiempo, las dificultades técnicas y humanas, que darían los enormes, pero no gratuitos, frutos a lo largo de su vida. Según la cronología oficial, este año se cumpliría el primer centenario de una obra que punzaría el aguijón de Picasso, me estoy refiriendo a “Alegría de vivir” de Matisse, pues si Cézanne, inspiró a éste, "Las Señoritas" surgieron en última instancia de aquí.

El año que viene, seguramente, las de Aviñón serán homenajeadas, y puede que entonces busquemos esa obra que cambiará el rumbo del arte para siempre, o tal vez, sigamos asistiendo un año más a Arco, con nueva directora y nuevas formas de intercambio. Tal vez esa obra no exista y esta década primera del siglo XXI, no constituya un nuevo rumbo para las artes, si bien: « En todo caso, el futuro parece ofrecer también una intensa problemática sobre la figura tradicional del artista. La revolución cibernética marca de modo definitivo el ocaso del privilegio de la destreza manual. El eje decisivo de  valoración se desplaza a la fuerza conceptual y poética de sus propuestas, resultado de la síntesis de lo mental y lo corporal. » El arte del Siglo XXI, José Jiménez, La Esfera, 4 de Febrero de 1996. ¿Pero esto no lo había ya demostrado y ejecutado Duchamp? Debíamos esperar a la revolución cibernética, para desterrar la habilidad manual, pero que sepamos, por ahora, seguimos necesitando saber usar un ordenador con las manos… no solo “un acto puramente mental”, que diría el gran Leonardo, por otras razones, él quería que se le dejara de considerar un mero artesano.

 Leo comentar jocosamente, como, en la primera edición de Arco, había un stand que “ vendía marcos”, de los de enmarcar… y no sabemos que tiene de gracioso. Con los años, ARCO, se ha convertido en el gran Marco, con el que enmarcar, cualquier cosa. Eso si, un “Marco” muy apropiado y mediático, imprescindible, de relumbrón, casi de Salón del diecinueve, consagrado con el sacrosanto y académico marchamo de la bendición del libre mercado y el negocio libre;  pero “marco”, es decir: cerco, generalmente de madera, con que se rodea un lienzo.. Bip Bip, saltó la alarma, ya no se estila el lienzo…

Aspetti, signorina,

Le dirò con due parole

chi son, e che faccio,

come vivo. Vuole?

Chi son? Sono un poeta.

Chè cosa faccio? Scrivo.

E come vivo? Vivo

 Rodolfo, en La Bohème, de G. Puccini, ¡qué inocente suena esto hoy en día como discurso de un artista…!

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Una respuesta a “ARCO´O6 COARtada perfecta.

  1. El Cartón para la Batalla de Cascina fue realizado por Miguel Ángel hacia 1505-06 para la decoración de una sala del palacio de gobierno florentino, por tanto se cumpliriá su quinto centenario…Precisamente este año.

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