En Fernando Po, habita la Realidad.

El exilio de la Realidad: El Tópico que más influencia ha ejercido sobre la deriva del arte del Siglo XX y que llega hasta nuestros días, en el mundillo de la crítica oficial, es decir toda aquella que se pública o repite y por tanto es propagada  por algún medio escrito(sic) es sin duda aquel, que como el que no quiere la cosa, dice y sostiene, como si el cielo de la verdad se abriera al ser pronunciado: « La Realidad no tiene ningún valor en Pintura ni en Escultura. La realidad está superada. La realidad no existe. La obligación de los artistas no es y nunca fue reflejar o representar la realidad. La realidad es un engaño de los pintores mediocres que necesitan tener modelos que copiar, porque sin ellos estarían vacíos de contenido. La realidad no es la verdad, etc…»

Se puede seguir por estos derroteros hasta Fernando Po, que para mi padre era el sitio más alejado que uno pudiera imaginarse, pero acabaríamos encontrándonos con la realidad. Y ella nos encontraría a nosotros. La realidad, física, de obras que pese a todo, parece ser no son lo que vemos. Porque incluso aquellas que quisieron reflejar una realidad dada, ahora son juzgadas con parámetros muy distintos, de los expuestos por el propio artista. Un ejemplo de esta visión tan parcial e interesada se regocija en artistas como Piero della Francesca,  quien es víctima de hecatombes criticístas y reflexiológicas de todo pintor que se excusa por practicar, no ya el arte de la realidad, si no de la figuración, el número de estos pintores que utilizan a Piero como parapeto ante  posibles ataques de antimodernidad, no son escasos, y alguno hay que dice que Rubens no le inspira, puesto que él se siente, más cercano al propósito de un pintor, que tanto se esforzó por representar la realidad. Claro está que ya nadie habla de realidad. La pobrecita representación de la realidad ha dejado de existir. Pero ¿acaso existió alguna vez una realidad, homogénea, convencional…? Es evidente que NO, nunca. Ni siquiera los egipcios, quienes se empeñaron, con especial ahínco en congelar un estilo de representación de la realidad, lo consiguieron, y dentro del arte, que la arqueología, clasifica como “egipcio”, existen muy diferentes maneras de ser concebido y llevado a cabo; por no mencionar herejías, no solo religiosas, si no también artísticas como las Akenatón, y Nefertiti. Quienes precisamente obligaron a los artistas de su corte a ser más realistas.

 En los manuales de estudio de las últimas décadas, se leen cosas que abochornarían el juicio de quien seriamente, considere que la pintura es un acto mental. Esta afirmación se dice, no he podido comprobarlo, es de Leonardo, pero el espíritu de la frase ha sido pervertido de tal manera, que quien la pronuncia, quiere decir que el objetivo-resultado de la pintura es lo “mental”, no lo que vemos en la pintura,  que suele ser un juego más o menos conseguido de falaces artimañas de forma y color. Porque ya Leonardo sugería el estudio de manchas en los muros, para ejercitar la imaginación, no para ser copiadas, no para creer que como mi nombre es Tapia, pintare tapias. Uno puede haber recibido muchos premios, Cavanel recibió uno por su Nacimiento de Venus, mientras "La Olimpia", era rechazada. Pero ¿quien se acuerda de Cavanel? Esto puede pasarle a todo el mundo, a no ser que te apoye toda una nación, y a falta de a quien “mirar”, te conviertan en la marca y “seña” de un pueblo. Personalmente me abrumaría tamaña responsabilidad, pero hay quien la lleva con soltura, de trazo y  profusión de obras…En fin, si existe diferencia entre los pintores, las épocas, las escuelas ,los estilos, los mismos ciclos de los propios artistas, es por la sencilla razón de que quien pinta “cosas”, no “pinta” la realidad, no se puede ser tan simple como para creer que la realidad “es”. La realidad, no es un problema de la estética mas simple, no es, un problema para los pintores, y desde luego no es una excusa para ser buen o mal pintor. No existe ni existirá la bella Madonna que Miguel Ángel, esculpió, o su Adán… Pero sobre todo,¿ Miguel asistió al Juicio Final, para tomar apuntes…? De que realidad se habla entonces si insinuamos que en la creación del hombre, “Dios está más malhumorado de lo normal…” La supuesta conquista de la realidad, por caminos como el naturalismo o el supuesto realismo, no ha ahogado nunca el “entusiasmo” de otros pintores y artistas por obedecer al “dios” que llevan dentro, por intentar pintar, es decir disponer sobre una superficie una serie de elementos tales que sean algo distinto a aquello que tenían anteriormente, que suele ser un lienzo o similar en blanco.

La diferencia entre un cuadro, una obra de arte y una obra maestra, depende de quien la juzgue, en este caso usted mismo que lee estas nimiedades ahora mismo.

Addenda: La aparición de los calificados por la crítica, como pintores realistas, o del Realismo como posición programática contra el romanticismo y la academia, en un momento dado como fue la segunda mitad del S. XIX, no puede hacernos olvidar que tuvo una consecuencia parecida a la del término manierismo, y así comenzó la búsqueda de los “otros realistas”. En literatura tuvo como consecuencia que de repente el realismo se convirtió en una clasificación de autores “más o menos realistas.” Pero como el manierismo, el realismo no es tan evidente si se aplica pintores anteriores a Courbet. Porque, la figuración  de cualquier época, basada no sólo en normas aceptadas o definidas, sino también, en la experiencia visual del propio artista y que enriquecía por tanto la norma y la forma a la suma de la propia realidad visual, de cada momento histórico. Por tanto, un pintor como Velázquez, quien en sus Vistas de «La Villa Medicis», ve unos personajes, perfectamente vestidos a la usanza de su tiempo y unos tablones que de manera inusitada fueron representados, y no por ello ser, estos pequeños cuadros considerados realistas. Ya se ha comentado el uso interesado de estos cuadritos pintados del natural. Su Venus del Espejo ¿es realista? Y el Esopo… Las posibles derivaciones y discusiones sobre el realismo, la figuración y el compromiso con la realidad dan lugar, una vez más al eterno baile de la confusión, en el que danzamos.

Anuncios

Comente, que algo queda

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s