Damocles, o las extra-vagancias mentales.

Extravagancias: ¿Qué es una imagen? Olvidémonos por un momento del proceso puramente fisiológico de la visión humana y centrémonos en la capacidad de enfrentarnos por vez primera a una «imagen desconocida». Situación: Espectador-sujeto, frente a la Obra. Inmediatamente la imagen pasa a través de nuestro nervio óptico, donde es procesada en milésimas de segundo, y catalogada. Afinemos, e imaginemos que el espectador «sabe» que es una «obra de arte». En el campo de bulbosas circunvoluciones de nuestro cerebro, seguramente tenemos un alojamiento especial para una categoría semejante, el Arte. Pero cabe esperar que la universalidad de tal habitación mental, estará condicionada por el conjunto de aportes que el individuo, haya  obtenido para este alojamiento específico, de existir, cosa que no es segura y que no tendrá ubicación en una zona concreta de nuestro cerebro. La cultura de la que es miembro habrá pues construido el habitáculo. Y los ladrillos y estantes donde guardar esta información enjuiciada como artística, será tanto obra del sujeto como de su entorno, educación y capacidad para engendrar el espacio de su concepto de arte. Hablamos, de una Idea, erigida en el arborescente laberinto de dendritas de relaciones, que es para cada individuo, el Arte. Dentro de esta «Idea», la interdependencia de los recursos del sujeto y de sus conexiones así como la interacción con la obra de arte es la realidad en la que opera en el tiempo, fijado por la exposición y continuado por estructuras orgánicas de nuestro pensamiento, que comienza a reelaborar la obra dentro del espectador–sujeto.

Evidentemente la imagen es una «carga de profundidad». Puede que el recuerdo de la mera información visual pudiera olvidarse, pero no así su «repercusión», el «eco» es pues, una metáfora gráfica de la imagen. Este eco es a su vez filtrado y sobre todo confrontado y mezclado con otros ecos, no obstante, la imagen debe su valor y existencia,  a la capacidad de dicho eco, para fijarse de manera definitiva en el recuerdo, es decir, de permanecer en la memoria a largo plazo, como información recuperable, en cualquier momento. Nuestro cerebro opera a veces como una cámara fotográfica, con su propio laboratorio. Fija, imágenes que han sido reveladas como recuerdos indelebles, especialmente, en aquello momentos de la experiencia biológica, que por motivos desconocidos, incluso, para él mismo, hacen de cada sujeto, una sucesión de fotogramas, de cuya sola evocación, nace una memoria verbalizada, en sucesivas reinterpretaciones de la «historia».

¿ Qué papel juega el arte en todo este complejo proceso y conjunto “holístico” de situaciones? Si inquiriéramos a un grupo de personas-objeto de estudio: ¿ Qué obra de arte recuerda como la primera y como tal obra, la considera, el primer recuerdo estético? Seguramente existe tal encuesta, en alguna Universidad americana. Pero, permítasenos dudar de los resultados de un estudio de este tipo, de Psicología “cognitiva”, pues afecta a la cognición, conocer el mundo para clasificarlo, y dudo de que sus conclusiones arrojaran luz sobre el origen de la Idea de Arte en el ser Humano. Pues entraríamos en el campo de la Antropología y la Etnografía cultural, e incluso en la Etología, dado que las diferentes culturas han otorgado a los artefactos históricos, sean estos perdurables o efímeros, muy diversas funciones, categorías y por tanto clases de trascendencia para la propia sociedad o grupo que los fabrican y utilizan. Y puesto que, los diferentes miembros de una sociedad-grupo-cultura, no perciben del mismo modo la variabilidad de dichos cometidos funcionales y finalidades sincrónicas del objeto-manifestación Artística. La extrapolación-diacrónica, es aquí una espada de Damocles sobre el Juicio Estético del sujeto contemporáneo: ¿ Una máscara africana en un museo europeo, qué significa?

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2 Respuestas a “Damocles, o las extra-vagancias mentales.

  1. Hola! soy una chica que está estudiando Filologia y me gusta mucho también el Arte. He encontrado tu página por casualidad, y me he perdido leyendo tus comentarios. Me encanta que haya páginas interesantes como esta. Sigue así, ya te iré visitando!Hasta prontoSANDRA

  2. Addenda: El primer recuerdo estético. Podemos indagar en la neurofisiología si existe tal aspecto de la memoria humana, entendida como el conjunto de relaciones que subsiste al mismo sujeto consciente. Pero no podemos aislar la memoria estética en cuanto tal. Puesto que ella es la suma de los factores que intervienen en el juicio permanente del sujeto en tanto observador y registro del propio juicio, en continuo conflicto y dialéctica actitud del verdadero espíritu crítico, del espectador consciente. El espectador inconsciente no aflora en los juicios de valor, sino en los del gusto. Por ello La espada debiera ser entendida como la amenaza de quien no siendo consciente de ello, repite o asume juicios de manera consciente, pero en origen, implantados de manera inconsciente, por los poderes fácticos del gusto de una época determinada, o una corriente de pensamiento estético y de la hegemonía, sutil y ambigua, de la cultura visual dominante en cada periodo histórico. La libertad de un juicio estético, sólo cobra valor cuando es el medio y no el fin de una actividad mental, y conduce por tanto a nuevas formas de enjuiciamiento de nuevas ideas, portadoras de contenido y forma, como la piel envuelve la carne, así un juicio debe cubrir su contenido.

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